Continuamos con la serie de artículos de revisión sobre el café y los efectos en nuestra salud, hoy revisaremos las enfermedades cardiovasculares y la relación con el café y la cafeína. Estas referencias han sido presentadas en un reciente estudio en N Engl J Med que evidencia los beneficios del café para nuestra salud.

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Presión arterial y enfermedades cardiovasculares

En personas que no han consumido previamente cafeína, el consumo de cafeína eleva los niveles de adrenalina y la presión arterial. El efecto de tolerancia de la cafeína tarda en desarrollarse en una semana. De hecho, los metaanálisis de un ensayo clínico de larga duración (1966 a 2003) indica que el consumo de cafeína pura, - es decir, no como café u otras bebidas - da como resultado un aumento modesto de la presión arterial sistólica y diastólica. Sin embargo, no se encontró ningún efecto del café como bebida sobre la presión arterial, incluso entre las personas con hipertensión, posiblemente porque otros componentes del café, como el ácido clorogénico contrarrestan el efecto de aumentar la presión arterial. De manera similar, en otros estudios, el consumo de café no se ha asociado con un mayor riesgo de hipertensión.

La concentración de cafestol, un compuesto que aumenta el colesterol, es alta en el café sin filtrar, como el café hervido en una French Press, el café turco o escandinavo. Y con un aumento intermedio de colesterol en café espresso y elaborado en una moka “oroley”. Y con un aumento insignificante en café filtrado por goteo, como las V60, Chemex, Moccamaster o AeroPress.

En ensayos aleatorizados demuestran que un alto consumo de café sin filtrar con una media 6 tazas por día aumenta los niveles de colesterol, comparado con el café filtrado, que predice un 11% mayor de eventos cardiovasculares. En contraste, el café filtrado no aumenta los niveles de colesterol. Por lo tanto, limitar el consumo de café sin filtrar y el consumo moderado de café expreso puede ayudar controlar los niveles de colesterol.

Muchos estudios prospectivos han examinado el consumo de café y cafeína en relación con los riesgos de enfermedad de las arterias coronarias y accidente cerebrovascular. Los descubrimientos indican  que el consumo de hasta 6 tazas  de café filtrado por día, en comparación con no consumir café, no está asociado con un mayor riesgo cardiovascular, incluso entre personas con antecedentes de hipertensión, diabetes o enfermedades cardiovasculares. De hecho, el consumo de café se asoció con un riesgo reducido de enfermedades cardiovasculares.

Control de peso

Los estudios metabólicos sugieren que la cafeína puede mejorar el equilibrio energético al reducir el apetito y aumentar el metabolismo. Un consumo de uno o dos cafés al día condujeron a un aumento del 5% del gasto energético en 24 horas. Los aumentos en el consumo de cafeína se asociaron con un aumento de peso a largo plazo. Los ensayos también afirman un efecto beneficioso de la cafeína sobre la grasa corporal. Sin embargo, las bebidas con cafeína como los refrescos y bebidas energéticas y el café o té con azúcar agregada, pueden producir un aumento de peso excesivo.

Conclusión

El café y su cafeína tiene efectos beneficiosos cardiovasculares, ya que limitando el consumo de café sin filtrar y el consumo moderado de café expreso puede ayudar controlar los niveles de colesterol y  ayuda a mejorar el equilibrio energético. Con un consumo de café moderado, el café no se asocia con enfermedades cardiovasculares como un mayor riesgo de hipertensión ni con un mayor riesgo cardiovascular.

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Referencias: